Sarkidiornis melanotos
| Pato de monte | |
|---|---|
| Riesgo de extinción | |
Vulnerable (UICN) | |
| Clasificación científica | |
| Reino: | Animalia |
| Filo: | Chordata |
| Clase: | Aves |
| Orden: | Anseriformes |
| Familia: | Anatidae |
| Género: | Sarkidiornis |
| Especie: | Sarkidiornis melanotos |
| Nombre binomial | |
|
Sarkidiornis melanotos Pennant, 1769 | |
| Distribución | |
|
Mapa de distribución de Sarkidiornis melanotos | |
Contenido
Taxonomía
Nombres comunes
Pato de monte, Pato de moco, Pato arrocero, Pato crestudo, Comb duck, Knobbilled duck, Knobbilled goose
Notas taxonómicas
Sinónimos
Descripción
Anátido de gran tamaño que mide hasta 76 cm de alto y que se caracteriza por un copete carnoso de color gris sobre el pico. Su cabeza, cuello, pecho y parte ventral son de color blanco; y la cabeza y cuello, también blancos, poseen manchas negras pequeñas. El dorso, las alas y los costados poseen visos oscuros verdes y marrones, al igual que la parte posterior de la cabeza y el cuello. La hembra es similar pero mucho más pequeña, de plumaje más claro con costados grisáceos, y no posee el copete [1].
Distribución
La especie presenta una amplia distribución pantropical que incluye Asia (India, Myanmar, Sri Lanka, Tailandia, China), África (Mozambique, Zimbabwe, Sudáfrica, Madagascar) y América, desde México y Centroamérica hasta los países andinos (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú), y con un gran núcleo que se extiende por Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Argentina, además de poblaciones aisladas en Guyana. En Venezuela habita hasta 300 m de altitud en lagunas de los llanos, sembradíos de arroz y bosques adyacentes, principalmente en los llanos del sur de Guárico, Barinas, Portuguesa y Apure; en los llanos orientales de Anzoátegui y Monagas, costa de Falcón, y sur del lago de Maracaibo [1].
Situación
'Lista Roja Venezuela' Vulnerable C2a(ii)
'Lista Roja internacional' Preocupación Menor
En Venezuela su situación es poco clara y no se cuenta con información precisa, aunque en general se le considera poco abundante. Probablemente sus poblaciones más afectadas sean las ubicadas en los llanos orientales, Falcón y sur del lago de Maracaibo. En Suramérica se estima una población total para la especie cercana a 80.000 individuos, de los cuales entre 8.000 a 40.000 podrían habitar en Venezuela, aunque algunos investigadores consideran que esta cifra podría estar sobrestimada [1,2]. A escala global no se le considera amenazada, por lo que la IUCN la clasifica en la categoría de Preocupación Menor, de hecho, las poblaciones africanas alcanzan decenas de miles de individuos [3]. Sin embargo, para el resto de los países suramericanos, especialmente los andinos, la situación es diferente. En Perú es considerada en la categoría Datos Insuficientes, en Argentina y Ecuador se le señala como Vulnerable, y en Colombia En Peligro [4,5,6,7,8,9]. En Brasil, aunque todavía es abundante, se cree que se encuentra en disminución.
Amenazas
En Brasil su disminución está asociada a la destrucción del hábitat sumada a una intensa persecución cinegética. En Colombia las causas son las mismas, y se precisa que el drenaje de los humedales y la destrucción de palmares del Cauca, así como la sobreexplotación ocurrida entre 1950 y 1970, fueron los principales factores que redujeron la población, la cual no da evidencias de recuperación. En Ecuador se reporta que el uso de agroquímicos podría estar afectando a la especie. En Venezuela no se conoce con precisión la situación de la especie, pero se estima que sus principales amenazas están asociadas a la cacería, la cual es particularmente alta en los llanos meridionales, y al deterioro de sus hábitats debido a la contaminación por agroquímicos y otras prácticas agrícolas, así como por el desarrollo de la ganadería, la colonización y los urbanismos [2,4,5,7,8,9].
Conservación
En el ámbito internacional la especie está incluida en el Apéndice II del CITES [10]. En Venezuela la cacería de la especie se encuentra legalizada y regulada, permitiéndose la captura de un ejemplar por día durante la temporada que va desde el 1º de abril hasta el 31 mayo todos los años. Como medida de conservación se recomienda desarrollar programas de manejo y monitoreo de campo, que incluyan la evaluación de los tamaños poblacionales. Para su monitoreo se debe considerar que se trata de una especie con migraciones locales.
Editores y Colaboradores
Christopher J. Sharpe, David Ascanio